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Los 40 sí son los nuevos 30 en la Comunidad de Madrid

¿Tienes 33 años, tienes pareja y por el momento no se plantea el matrimonio? No es que no te quiera: es que es madrileño o madrileña.

Que el envejecimiento de la población en Europa es un tema cada vez más presente en la agenda política todos lo sabemos: desde el planteamiento en la Unión Europa de retrasar la edad de jubilación a los 65 años hasta la duda de si en un futuro podrán pagarse las pensiones en España.  Los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística nos dan buena cuenta de hasta qué punto este proceso se está acelerando en la Comunidad de Madrid.

Si en el año 1994 el madrileño medio tenía 38 años de edad, en el 2014  la media de edad en la Comunidad de Madrid ya es de 40 años. Desde otra perspectiva, cumplir los 40 es ser un madrileño típico. No obstante, antes de lanzarnos a pensar que Madrid es una comunidad llena de habitantes en crisis, un vistazo a otros indicadores nos muestran que el envejecimiento de la población también  está ligado a un retraso en los ciclos vitales. La edad media de matrimonio se sitúa en Madrid en los 34 para las mujeres pero para los hombres sube nada más y nada menos que a los 37.


Una mayor dedicación a la carrera profesional, el mayor precio de la vivienda y la mayor dificultad del acceso a una hipoteca podrían ser razones de fondo pero fuera de explicaciones que todos podemos imaginar (o ver en nosotros mismos o alrededor): hay un hecho innegable y es que la estadística nos confirma que la famosa frase “los 40 son los nuevos 30” más que un ejercicio de consolación es una sabia constatación de la realidad.

En la actualidad (y una vez más, según el INE) el 42,4% de la población residente en Madrid tiene más de 45  años. Desde el diseño del target comercial en los años 90 mucho ha llovido y los cortes en segmentos como los 45 y los 49 ya excluyen a casi la mitad de los consumidores (que para más, están obteniendo en estos tramos los ingresos más altos de su vida laboral).  La ampliación actual del target comercial a los 54 años es la constatación, desde el punto de vista publicitario, de que ya no sólo los 40 son los nuevos 30 sino que también, por qué no,  los 50 son los nuevos 40. 

La población suma años: la televisión también. El medio de comunicación de masas por excelencia no puede ser menos que un espejo fiel y perfecto de la sociedad a la que informa, entretiene y refleja. Mientras que el nuevo perfil del siglo XXI, los 
millenials,  cada vez hace menos caso de ese aparato llamado televisor y su presencia se adelgaza cada vez más (desde 1995 hay un 30% menos de jóvenes 13-24 en Madrid  viendo la televisión), lo cierto es que el volumen de espectadores es más alto que nunca a pesar de esta falta de relevo generacional. Si en el año 1995 la televisión en Madrid llegaba a 4.954.000 espectadores, en el año 2015 la TV alcanza ya a 6.103.000 espectadores en la Comunidad: un 23% más.

La razón es que si bien los jóvenes se están alejando de la televisión tradicional y optando por otras tecnologías, los perfiles adultos y más afines al medio están creciendo a un ritmo acelerado. El segmento que más ha crecido son los individuos entre 45 y 64 años, el perfil más representando en la TV en Madrid con 1.693.000 individuos, 532.000 más que en 1995 y un 46% más frente a esta fecha.

En el año 1995, los menores de 45 años eran el grueso del público de la televisión: suponían el 53% de la audiencia. En el 2015, esta situación ha dado un claro vuelco. Son los mayores de 45 el perfil más representado pero con un 61%. En Madrid, seis de cada diez espectadores ha cumplido los 45.

Desde hace unos años, las políticas comerciales se han vuelto cada vez más sensibles a esta realidad. El segmento 45-54 ha alcanzado la categoría de target comercial y quizá estemos cerca de la necesidad de una nueva revisión de target, conceptos y planteamientos. Mientras que el Estado ha ampliado la categoría de jóvenes hasta los 34  años a la hora de analizar qué porcentaje de los individuos de esta edad sigue viviendo en casa de sus padres (los mismos que hasta hace relativamente poco eran considerados mileuristas)  vemos a la par como la lista de los más ricos peina canas (con alguna excepción, claro está). Así es: la definición de target comercial en nuestro país excluye (irónicamente) a nueve de los diez hombres y mujeres más ricos de nuestro país.


Sin ánimo de poner en duda  el valor y la funcionalidad del target comercial (que, al contrario, es una herramienta útil y necesaria) sí podemos en la sociedad de la especialización y de la fragmentación buscar y revisar nuevos perfiles que hasta la fecha no han tenido una valoración especialmente positiva y que pueden tener una nueva lectura.

Los mayores de 45 de clase media y superiores son un segmento de público con  alta capacidad adquisitiva,  fácil de alcanzar a través de la televisión (tanto en coberturas como en frecuencia de contacto)  y suponen la mayor parte de los consumidores madrileños. Además, son los nuevos treintañeros. Este es el target porque el que 8madrid ha decidido apostar con ciclos, marcas de prestigio (como Filmoteca, Grandes Directores, Cine A Contracorriente), cine de nostalgia (Una de aventuras, CinemasPOP) y cine español contemporáneo (Lo mejor del cine español) ya que este perfil es un importante consumidor de cine y bienes culturales… y el 42% de la población de Madrid.

 

 

 

 

 

8madrid TV  es el primer canal de cine español en la Comunidad de Madrid

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